...Quito de mi cara la sombra de la noche,
cubro mis extremidades y me hecho andar,
cuando menos lo espere me encontre en un callejon...
 largo y estrecho, de paredes inmensas y ambiente espeso.

Miro hacia atras queriendo regresar,
y veo levantarse un ejercito
 voraz como cruel tormenta del desierto,
comienzo a correr sin entender por que...

con los ojos cerrados huia en linea recta...
de pronto me estrello con una inmensa puerta,
miro a mi al rededor... ¡no tengo salida!
de repente una voz desconocida me grita:

¡Vamos! no castres tu fuerza, levantate como fiero dragón...
y derriba esta puerta, escapa ya, llego tu hora, levantate y lucha.
no decaigas, reduce a cenizas tu obstáculo, deja el dolor
sal y escapa de las fauces del león...