cuando me dices buenas noches... me acaricias,
me repites que me amas
tantas veces que pierdo la cuenta,
y plantas en mi boca un ardiente beso

de tus labios rosados y risueños
Entonces como el náufrago -que asido
De una frágil tablilla- va perdido
Y recuerda la plácida ribera de tus brazos.

Mientras en medio...
de la oscura noche negra y fría,
Y la inmensa extensión muda y sombría,
¡quiero abrazarte!...
pero solo encuentro mi almohada,
y solo me queda sollozar
esperando tu regreso al amanecer.

¡que amanesca rapido!